Blog

FIN DE ETAPA

Tras un verano frenético o tranquilo en función de la actividad de nuestra Compañía, nos encontramos con un último trimestre del ciclo anual en el que nos jugamos gran parte de la consecución de los objetivos previstos para el año.  

En muchas organizaciones este último trimestre es un periodo de balances y gestión presupuestaria, con la vista puesta en el cierre del año. He trabajado con muchos directivos para los que supone un engorroso ejercicio burocrático plagado de cálculos, reuniones, propuestas, retoques y ajustes, a veces a martillazos. Aunque este trabajo es necesario y debe hacerse de una manera rigurosa, pues son la base de nuestros objetivos y de los recursos que contaremos para conseguirlos,  no debe alejarnos de lo importante, del presente del negocio y de la mejora de resultados. El empuje que consigamos este último trimestre, con independencia de la estacionalidad de nuestra actividad, puede constituir  la diferencia entre un año mediocre, bueno o excelente, y hay que darlo todo en aras de fomentar inercias positivas y virtuosas para el año que indefectiblemente estará aquí en un santiamén.

Por ello es momento de agitar el árbol, de escuchar a nuestros equipos, de buscar soluciones conjuntamente, de aprovechar ventajas, de enfocarlos en las áreas de oportunidad y, en definitiva, de liderarlos. Es un momento crucial para fijarnos metas y planes de acción,  para avituallarlos con herramientas de empoderamiento, para refrescarlos focalizándolos en lo importante, invirtiendo en su fortalecimiento profesional y en su desarrollo.

Después de una etapa anual con curvas, bajadas y subidas, el último puerto nos puede llevar a cimas más altas y ayudarnos con una dinámica de éxito  que facilite una excelente velocidad de descenso para la siguiente etapa, aprovechémoslo.

Fernando Moreno Muela
Dtor. Consultoria RRHH.
AIRA CONSULTORES

 

Escrito por

El autor no ha proporcionado información sobre su perfil todavía.

Escribir un comentario